Porque no es tan fácil como llegar y tirar un vibrador a la basura como si fuera cualquier cosa, no solo porque carga historia, sino también porque hay algo de vergüenza en ese gesto. Como si nos fueran a pillar, como si estuviéramos haciendo algo incorrecto.
No es solo un objeto: es un residuo electrónico
La mayoría de los juguetes sexuales modernos no son simplemente “plástico”. Son dispositivos electrónicos. Muchos contienen baterías de litio, circuitos, metales y componentes que, al ser desechados en la basura común, pueden tener un impacto real en el medioambiente.
Las baterías de litio, por ejemplo, pueden filtrar sustancias tóxicas al suelo y al agua, dañarse y generar riesgo de incendio en vertederos y permanecer durante años sin degradarse correctamente. Es decir: ese juguete que te acompañó en momentos íntimos… puede seguir dejando huella mucho después de haber dejado de funcionar y no precisamente de la forma que queremos.
Entre el apego, la vergüenza y el “no sé qué hacer”
Hay otro factor del que se habla poco:
¿Qué pasa con ese juguete que usaste con alguien que ya no está en tu vida? ¿Ese que te regaló un ex? ¿O ese que fue parte de una versión tuya que hoy ya no eres?
Muchas veces no lo botamos… pero tampoco lo usamos, se queda ahí guardado, como si cerrar ese ciclo fuera más difícil de lo que parece. Y quizás lo sea, pero también puede ser una oportunidad. Reciclar también es cerrar ciclos
En Japi Jane desde 2018 trabajamos junto a Recycla, una empresa especializada en reciclaje electrónico en Chile, para ofrecer una alternativa concreta. Porque sí: hay una forma responsable de despedirse de ese juguete.
Hoy puedes traer a nuestras tiendas tus juguetes sexuales antiguos, en desuso o dañados -sin importar la marca ni dónde lo compraste- y nosotros nos encargamos de que entren en un proceso de reciclaje adecuado.
Además, como parte de esta iniciativa, recibirás un 20% de descuento para elegir un nuevo juguete. Porque renovar también es parte del proceso.
El futuro del placer también es consciente
Hablar de placer hoy también es hablar de responsabilidad y cada vez más marcas están entendiendo esto.
En Japi Jane trabajamos con marcas como Svakom, que han comenzado a integrar prácticas más sostenibles en sus procesos: desde materiales más duraderos hasta tecnologías que prolongan la vida útil de sus productos, reduciendo así la necesidad de reemplazo constante.
Una invitación simple, pero importante
Quizás tienes uno guardado (quizás más de uno) que merece un cierre a la altura.
Reciclar un juguete sexual no es solo una acción práctica, es también una forma de hacernos cargo de nuestro consumo y de la repercusión que tiene esto en el lugar que vivimos.
Porque queremos que se caliente todo…
menos el planeta. 🌱🔥





