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Regina Educa │ Lo que todxs deberían saber sobre las vulvas

Regina Educa │ Lo que todxs deberían saber sobre las vulvas

Por Tamara Villanovoa • Regina Educa

Todas las vulvas son diferentes, muy diferentes, y aunque todas se componen de labios vaginales, externos e internos, el clítoris y su capuchón, la abertura vaginal y uretra todas varían en tamaños, colores, “peludeses” y texturas.

Vamos por parte:

  • Los labios externos, antes también nombrados “mayores” son los labios que están más cerca de las piernas, los que usualmente tienen pelos.
  • Los Labios internos, antes nombrados “menores” pero que muchas veces son más largos, son esos que, desde cierta perspectiva, parecen una boca, con menos colágeno, pero boca. ¡Amiga, tienes 6 labios!
    el clítoris, es en verdad el glande del clítoris, la parte externa de este órgano.
  • El capuchón del clítoris es el símil al prepucio en el hombre, su función es la de proteger el glande, que, como sabemos tiene alrededor de 8.000 terminaciones nerviosas.
  • La apertura vaginal o también llamado el “introito vaginal” es la entrada hacia la vagina, efectivamente ese es el nombre más común para nuestros genitales, pero es sólo una parte de ellos, decirle vagina a la vulva es como si al pene lo llamáramos “escroto”. La uretra es el orificio por donde hacemos pipí, es muy muy pequeño, pero si te sientas con un espejo, una buena iluminación y paciencia, lo podrás ver.
  • Debes lavar la vulva a diario, pero sólo con agua, no uses jabones, ni siquiera “jabones íntimos”, eso debilita y rompe la primera barrera de protección, el ph ácido. Con tu mano ayuda a mojar todos los pliegues, lava entre labios externos e internos. Retira hacia arriba el capuchón del clitoris, y lava por ahi dentro, suele haber resto de “esmegma" que es una secreción blanquecina procedente del recambio celular y de las secreciones de las glándulas sebáceas y sudoríparas que se encuentran en la piel de la vulva, que además de tener un olor fuerte es irritativo.
  • No temas tocarla, no es de cristal.
  • Recuerda mirarte, es un excelente ejercicio de autoconocimiento y amor propio, además te ayuda a saber si algo estaba desde siempre o salió recién, como un lunar o marca de nacimiento.

 

 


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