Ir a contenido
DESPACHOS DISCRETOS A TODO CHILE
DESPACHOS DISCRETOS A TODO CHILE
Dilatar la mente y las sensaciones para disfrutar del placer anal

Dilatar la mente y las sensaciones para disfrutar del placer anal

Por Catalina Matamala 

Terapeuta holística y Coach en Sexualidad Sagrada


Al placer y al dolor los separa una delgada línea, y es dentro de esa delgada línea que me gusta ubicar el placer anal. Justo en ese intermedio es donde disfruto más. 

Es un placer único y salvaje, al que no me puedo resistir una vez habiendo entrado en esa especie de trance, donde todo mi interior se contrae con gran fuerza y al mismo tiempo se libera, -muchas veces acompañada de una ola de emociones que sale de entre mis piernas-.

Cuando comencé con la autoexploración del placer anal, no tuve accesos a juguetes ni a lubricantes. Caí en los prejuicios de que era algo sucio y, como no tenía mucho acceso a información al respecto, me provocaba sentimientos encontrados. Por lo mismo, no era una práctica a la que acudía con frecuencia. Cuando empecé a compartir este placer con otros, experimenté sensaciones internas que no lograría replicar de otro modo. Esto me llevó a descubrir orgasmos únicos.

La primera vez que probé juguetes sexuales fue con una pareja mujer, ya teniendo independencia económica, siendo mayor de edad y conociendo más mi placer. Concreté la curiosidad por experimentar con juguetes. Probé con diferentes dildos primero, tenía uno rosado blandito que vibraba y era muy agradable, por otro lado, teníamos otro juguete más duro que no me gustó. Luego, me compré mi primer dilatador anal, el típico con cola de zorro, sumándole a toda esta experiencia, el placer visual. La principal utilidad del dilatador es hacer mucho más fácil la penetración, más placentera y más fluida. Mi pareja de ese tiempo me enseñó a usarlos con condón, a limpiarlos y cuidarlos, sin embargo, no sabíamos mucho de calidad de lubricantes y probamos de estos típicos aceitosos con sabor y el que dice ser para sexo anal, pero adormecía la piel y las sensaciones se volvían extrañas e incluso incómodas para mí.

Más adelante comencé procesos de autoconocimiento más profundos. Mis ciclos, mi cuerpo y por supuesto: Mi sexualidad. Comprendí la importancia de los juguetes eróticos en mi cotidiano y lo infinito de posibilidades que entrega ese universo. inicié otra relación, esta vez con una persona con pene. Mi situación económica mejoró y me pude permitir optar a más opciones. Buscamos información sobre marcas de lubricantes que fueran de calidad, no testeadas en animales y de preferencia vegana. Mis favoritos para el placer anal son los con efecto calor y base aceitosa, no significa que los con base acuosa no me agraden, pero los prefiero para otros lugares de mi cuerpo. Probamos condones diferentes para el placer anal, los texturizados y con efecto frío/calor me encantan. Adquirimos distintos tipos de plugs cada une: Vibradores, con joyería, metálicos, de silicona, delgados, gruesos, más largos, menos largos, colita de conejo, colita de gato, texturizados y con distintas formas: Hacemos diferentes combinaciones para integrar su uso. Por ejemplo: Cada une con un plug mientras realizamos distintas posiciones. 

La verdad es que hay una infinidad de opciones y combinaciones posibles para todos los gustos, ya sea dándose amorcito propio o compartiéndose con otras personas. La clave es dejar fluir tanto tu imaginación como también tu curiosidad.

Artículo siguiente Cómo y por qué hacerse una DUCHA ANAL

Dejar un comentario

Los comentarios deben ser aprobados antes de aparecer

* Campos requeridos